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Cuidados de un enfermo en casa

La habitación del enfermo:

  • Puede ser el propio dormitorio del enfermo o se puede acondicionar cualquier otra habitación con tal que éste se encuentre cómodo y que la persona encargada de su cuidado también lo este.
  • La habitación debe estar bien ventilada y tener buena luz, así como una temperatura moderada. Junto a la cama, el enfermo deberá contar siempre con una mesilla con vasos de zumo o agua, así como una lamparilla y material de lectura, libros, revistas, etc., y una radio o televisión, así como cualquier otro entretenimiento que él pueda realizar.
  • En caso de que el enfermo se pueda levantar de la cama, la habitación deberá contar también con una butaca cómoda y un orinal, si no puede desplazarse el sólo hasta el cuarto de baño.
  • Si el paciente ha de permanecer mucho tiempo en cama, sería conveniente utilizar protectores de piel de cordero o almohadillas gomaespuma, con el fin de evitar posibles úlceras en las zonas de mayor riesgo.


  • Tips para el cuidador:

    • Informarse sobre La enfermedad del paciente, su tratamiento más adecuado, los síntomas de que el paciente pueda empeorar, las características y duración de la dependencia del paciente
    • Mantener una relación estrecha, respetuosa y recíproca con el equipo médico.
    • Informarse sobre qué ayudas puede recibir instituciones públicas o privadas, ayuda a domicilio, centros de día, voluntarios, residencias asistidas o no, amigos, familiares.
    • Llevar SIEMPRE una lista de TODOS los medicamentos, dosis, cuando y cuantas veces al día se toman, y para qué sirve cada uno. También son útiles los pastilleros organizadores semanales, que se preparan una vez por semana con toda la medicación.
    • Ayudar a que el enfermo tenga una dieta adecuada a su enfermedad, incluyendo el control de los líquidos que puede tomar (cantidad y calidad).
    • Procurar que el enfermo realice la actividad física que le ha sido prescrita, ya que es beneficiosa para él, y que mantenga una higiene adecuada.
    • Adquirir amplia información sobre los cuidados que hay que suministrar al enfermo.
    • Reunirse con la familia para planificar el futuro del enfermo y de la propia familia.
    • Saber convivir y reconocer como naturales los sentimientos que pueden surgir: tristeza, preocupación, soledad, irritabilidad, culpabilidad y depresión.
    • Descansar cada día lo suficiente.
    • Evitar el alcohol para animarse.
    • Tratar de conservar la propia salud a toda costa.
    • Consultar a médicos o psicólogos si es necesario.
    • No aislarse.
    • No perder a los amigos de antes o hacer nuevos amigos en algún grupo de apoyo.
    • Mantener algunas actividades que realizaba anteriormente.
    • Intentar mantener la serenidad y la alegría natural sin avergonzarse, la risa y el buen humor también puede beneficiar al enfermo.
    • Planificar un tiempo semanal de unas horas en las que pueda salir y relajarse. No dejar de hacer algo de vacaciones. Para ser un buen cuidador, hay que empezar por cuidarse a sí mismo.
    • Dar apoyo emocional y afectivo al paciente.


    Para el paciente es conveniente:

    • Tener cubiertas sus necesidades y sentirse seguro y querido.
    • No sentirse culpabilizado por la situación, ni recriminado por el trabajo que ha desencadenado su enfermedad.
    • Tomar sus propias decisiones y expresar sus opiniones.
    • Colaborar en el cumplimiento del tratamiento y esforzarse por mejorar su calidad de vida.
    • Hacer cosas por sí mismo, en la medida de sus posibilidades, tanto para descargar de tareas al cuidador como para mantener su autoestima y bienestar emocional.
    • Adoptar una actitud de respeto hacia el cuidador, y no ejercer presión o chantajes emocionales sobre su familia.

    Fuentes: www.compumedicina.com / www.mujeractual.com / telecardiologo.com

    HIGIENE DEL ENFERMO

    Uno de los procedimientos realizados con más frecuencia por los auxiliares de enfermería, es el aseo del paciente. La higiene, proporciona bienestar sobre todo si debido a su patología, el paciente debe permanecer encamado.

    Este bienestar mejora sin duda la calidad de vida y trata de brindar cuidados a través del aseo, mejorando la circulación, la hidratación de la piel y la imagen del paciente en general.

    El aseo de un paciente encamado es una tarea diaria en hospitales, geriátricos o domicilio del encamado

    PROCEDIMIENTOS
    1. Lavar las manos con agua y jabón y colocar guantes estériles de un solo uso.

    2. Explicarle al paciente que se le va a higienizar y preparar todo el material correspondiente que incluye ropa para el paciente, agua, jabón, toallas, sabanas nuevas y todo lo que sea necesario y complementario para el aseo.
    Además, vigilar que la habitación permanezca sin corrientes de aire para que el paciente no se enfríe, manteniéndolo desnudo el menor tiempo posible y preservando su intimidad.

    3. Es importante la observación del paciente de la cabeza a los pies y que al desnudarlo, este cubierto para que no se enfríe. Si tiene camisón se lo retiramos primero por la cabeza y después por los brazos y si hay dificultad por una venoclisis(1) o traumatismo, primero por un brazo y después por el otro siendo el miembro afectado el ultimo en desvestirse.
    4. El orden para la higiene del paciente es: Ojos, cara, cuello y hombros, brazos, manos, axilas, tórax y mamas, abdomen, piernas y pies, espalda y nalgas y por ultimo la región genital.

    5. Para lavar la cabeza en un paciente encamado, se procede a colocar al paciente sobre la orilla de la cama sin almohada recostado sobre un hule alrededor de su cuello sujetándolo de manera que quede fijo. La parte distal del hule se introduce en el cubo o palangana quedando un canal que facilita la recogida del agua. Mojar la cabeza, colocar el champú, luego enjuagar y secar lo mas pronto posible para que el paciente no se enfríe.
    6. Los ojos y la cara se lavan con agua sin jabón, siempre secamos después de lavar cada zona en particular. Todas las demás partes del cuerpo con agua y jabón. Se le acerca el recipiente con agua al paciente para que pueda lavarse las manos y luego se las secamos.

    7. Debemos poner especial énfasis en el cuidado de lavar y secar bien la zona submamaria en las mujeres y todos los pliegues en particular en mujeres y hombres. Lavaremos las extremidades inferiores secando bien los pliegues interdigitales.

    8. Ahora colocaremos al paciente en decúbito lateral para lavar la parte posterior del cuello, hombros, espalda y nalgas. Enjuagar y secar;

    9. Cambiamos el agua, jabón y la esponja y colocamos de nuevo al paciente en decúbito supino;

    10. Por último, procederemos a lavar la región genital. La higiene de los genitales la realizaremos desde la región genital a la anal (así evitaremos el arrastre de gérmenes del ano a los genitales); utilizaremos agua y un antiséptico no irritante en vez de jabón. Enjuagar y secar bien.

    11. Una vez seco, hidratar la piel del paciente con una loción de uso diario, que no les irrite la piel.
    Recordar que el aseo aumenta y mejora la calidad de vida del paciente.
    venoclisis(1): Acceso a la sangre por medio de una vena. Se utiliza en casi todas las hospitalizaciones para administrar medicamentos intravenosos o para tomar muestras con cierta frecuencia.
    http://www.tcae.org/

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